PASO 1 PASO 2
La colocación del jamón en la tabla de corte dependerá del ritmo previsto de consumo: así, para un consumo inmediato de toda la pieza se colocará la pezuña hacia arriba descortezándolo entero, y para un consumo dilatado se colocará la pezuña hacia abajo descortezándolo, a medida que cortemos, pero siempre con el borde de corte limpio y perfilado. Con el cuchillo ancho se realiza un corte profundo en la caña y a continuación se retira la corteza y el tociino exterior. A partir de este momento, con el cuchillo jamonero se obtienen las primeras lonchas, finísimas, manteniendo la línea de corte lo más horizontal posible. Siempre que se deje de cortar, hay que proteger la superficie con tocino.
PASO 3 PASO 4
Al llegar a la cadera, usando la punta del cuchillo, se realiza un corte incisivo alrededor del hueso. Una vez salvado el hueso, se continúa con el corte obteniendo lonchas de la contramaza o culata manteniendo la línea de corte siempre recta.
PASO 5 PASO 6
A continuación, se le da la vuelta al jamón para comenzar a cortar la babilla y una vez finalizada se procede a apurar el jamón extrayendo el jarrete que se corta en taquitos. Finalmente, el hueso se utilizará como un excelente ingrediente para dar sabor al puchero o cocido. Desde la dehesa a la loncha, por fin llega el momento de dejarse llevar con todos los sentidos, disfrutando del sabor, la textura y el aroma de un auténtico plato de jamón con Denominación de Origen Jamón de Huelva.